El software es de su autor; lo que compras es una licencia de uso comercial. Puedes usarlo para operar tu propio servicio y cobrarles a los negocios que atiendes. No puedes vender, ceder ni distribuir el software, su código ni tu enlace de acceso a terceros.
Esto es lo que compras cuando compras CitasIA. Está escrito para que se entienda sin abogado, y todo lo importante está aquí arriba: el resto son los detalles.
CitasIA es un producto de su autor, que conserva la propiedad del software y de su código fuente. Lo que compras es una licencia de uso comercial: un permiso amplio y permanente para instalarlo, personalizarlo y ganar dinero con él, no la propiedad del producto. La diferencia importa en un solo punto, y es el de siempre: lo que hagas con el software es tuyo —tu marca, tus clientes, tus ingresos, las modificaciones que le hagas—, pero el software en sí no es tuyo para venderlo, cederlo ni repartirlo. La licencia no vence y no se cobra de nuevo.
La licencia es de uso comercial: está pensada para que ganes dinero con el software atendiendo negocios.
La línea es simple: tienes el software para operarlo, no para distribuirlo.
Una licencia habilita a una persona física o a una empresa. Dentro de ese alcance no hay tope: puedes levantar las instalaciones que necesites y atender los negocios que quieras, siempre que el servicio lo operes tú. Si dos agencias independientes quieren usarlo, cada una necesita su licencia.
El código completo del producto, el manual interactivo de instalación y venta, el acceso al agente de IA de soporte, y los demos listos para publicar.
La entrega ocurre en dos momentos, y conviene que lo sepas antes de comprar:
El motivo es simple y preferimos decirlo: el código, una vez descargado, no se puede devolver. Escalonar la entrega es lo que nos permite ofrecer una garantía de verdad en lugar de una que no podríamos sostener. Durante esos 7 días no estás esperando: estás usando el producto entero.
El soporte es el manual interactivo y el agente de IA, que está entrenado en este producto y responde al momento. No hay soporte manual por correo, teléfono ni chat con una persona, y no hay servicios de instalación, configuración ni desarrollo a medida incluidos. El precio refleja eso.
El precio cubre la licencia del software y nada más. Quedan por fuera y se pagan directamente a cada proveedor: el alojamiento y la base de datos (Supabase u otro), el uso de la API de Claude para el agente, y lo que Meta cobre por los mensajes de WhatsApp. Esos importes los fija cada proveedor, varían por país y pueden cambiar sin que dependa de nosotros.
El software se entrega tal como está, con las funciones que se muestran en el demo. No garantizamos que un servicio de terceros —Meta, Supabase, Anthropic— apruebe una cuenta, mantenga sus precios o siga estando disponible, porque no dependen de nosotros. Nuestra responsabilidad está limitada al importe que pagaste.
Tienes 7 días desde la compra para pedir la devolución del importe completo. No hay que dar explicaciones ni cumplir ninguna condición.
Pasados los 7 días la compra es definitiva. Para entonces el código ya está en tu poder y no hay forma de devolverlo — por eso el plazo existe justamente antes de ese momento, y por eso el demo está abierto: la idea es que decidas con el producto en la mano.
El cobro lo procesa Hotmart como comerciante registrado: la factura la emite Hotmart y es a quien le pagas. La garantía de 7 días es la que Hotmart exige a todos sus productos y no se puede renunciar. Como responsable del cobro, Hotmart puede además resolver un reclamo a su criterio aunque estos términos digan otra cosa. Nada de lo que está aquí limita los derechos que la ley de tu país te reconozca.
Distribuir el software o su código a terceros termina la licencia de forma inmediata. Es la única condición cuya violación tiene esa consecuencia, y existe porque se venden pocas licencias justamente para que quienes compran no terminen compitiendo contra copias de lo que compraron. Esto no afecta tu garantía de 7 días, que corre igual. Terminada la licencia —por esto o por un reembolso— dejas de tener permiso para usar el software: hay que apagar las instalaciones que estén corriendo y borrar las copias del código, incluidas las que estén en repositorios privados o en copias de seguridad. Lo que construiste alrededor sigue siendo tuyo: tus clientes, tus datos y tu marca no forman parte de esta licencia.